domingo, 13 de enero de 2008

LA IGLESIA EVANGÉLICA FRENTE AL ESTADO

Recopilado y preparado por: Fabián Zevallos Celi

En reuniones que han venido ocurriendo, con mayor fuerza después de la elección de la actual Asamblea Constituyente, por parte del pueblo Cristiano Evangélico y Protestante del Ecuador, han existido varios pronunciamientos que demuestran la real preocupación que Pastores, Líderes y Obispos de diferentes denominaciones tienen respecto a la relación Iglesia – Estado.

Es que es una realidad que siempre rehuimos aceptar y peor aún mantener, y hasta ahora nos damos cuenta de la importancia que tiene, pero mas vale tarde que nunca. Desde luego, no se trata de alcanzar formalidades como la de qué líder de la Iglesia debe sentarse junto al Presidente de la República y otras autoridades en las reuniones oficiales de Estado, o de otro tipo de privilegios parecidos, sino de establecer una relación real basada en un estamento jurídico e institucional adecuado que la permita y la confirme en base a principios de igualdad y de respeto.

Cierto es que la suma de Iglesias Evangélicas y Protestantes del Ecuador, a las que podríamos añadir otras denominaciones no Cristianas, no representamos aún la mayoría dentro del pueblo Ecuatoriano; sin embargo no es menos cierto, que ya alcanzamos a representar alrededor de un 20%, con un crecimiento impresionante en los últimos diez años, como nunca antes se dio, lo que demuestra la aceptación que el Credo que profesamos en el Señor Jesucristo, ha calado profundamente en el corazón del pueblo, asunto que merece ser observado y respetado en todo estamento político, confesional y social.

Adicionalmente, debemos reconocer que antes no ha existido un buen sistema de comunicación e información de nuestra parte hacia el Gobierno y hacia la sociedad en general, respecto del aporte que la Iglesia Protestante (para llamar con un sólo nombre a lo que representamos), ha dado desde antes de inicio de la Colonia al Ecuador. Por ello hoy, nos vemos empeñados en hacer conocer esta realidad que, por el hecho de que no se la ha conocido antes debidamente, no quiere decir que no la hubo y la sigue habiendo hoy.

Raíces Protestantes

El Movimiento Espiritual llamado Cristianismo, data como Organización e Institución, podríamos decir que a partir de la muerte de Cristo y su Resurrección, es decir en los primeros siglos de esta era.

Pero, en el siglo IV el Emperador Constantino lo implanta como “religión oficial” del Imperio Romano, y desde entonces funciona como Iglesia. Frente a esto, es necesario señalar categóricamente que esta determinación “obligatoria” nunca logró el objetivo de “unificar al pueblo cristiano” alrededor de esta “sola Iglesia”, pues en su seno siempre hubo fraccionamientos nacidos de discrepancias que rebasaron y siguen rebasando situaciones rutinarias, para volverse de fondo en cuanto a doctrina y sentido respecto de la verdad de los Evangelios y de la Biblia, frente a otro tipo de prácticas.

Todo esto llevó a que en el siglo XI se produzca el fraccionamiento mayor, que ocurrió cuando Roma y Constantinopla se separan orgánica y doctrinalmente; sin embargo no fue lo único que sucedería, sino realmente el comienzo, pues en el siglo XVI surgen otros planteamientos teológicos impulsados por los reformistas de la Iglesia: Martín Lutero, Juan Calvino y Tomás Cranmer, que llevó a una ruptura definitiva de la Iglesia y a la aceptación generalizada de tres ramas históricas: Ortodoxia, Catolicismo Romano y Protestantismo.

Históricamente, el Protestantismo ha aportado profundos cambios sociales mediante su participación activa en la sociedades: educando a pobres y marginados, oponiéndose e impidiendo el comercio de esclavos (1807), luchando por la abolición de la esclavitud en los territorios británicos y en otras latitudes del planeta, cuando un Cristiano Evangélico como William Willberfoce en su calidad de Congresista Británico luchó 12 años por la consecución del objetivo, asunto que se dio.

La Iglesia Cristiano Evangélica en el Ecuador

El Movimiento Cristiano Evangélico o Protestante del Ecuador, tiene sus raíces en el mover apostólico del Señor Jesucristo y con la gran influencia en la Reforma del siglo XVI con un apego a tres enunciados reformistas: SOLA GRATIA, SOLA FIDE Y SOLA SCRIPTURA (Una Sola Gracia, una sola Fé y una sola Escritura).

Nos han precedido muchos líderes cristianos “inconformes” que han enseñado la necesidad de una fe personal salvadora a desmedro de una pertenencia a “Una Sola Iglesia Nacional”, lo que ha traído como resultado el crecimiento espiritual profundo de la persona, frente a la masificación de un Credo Eclesial.

El Protestantismo o Iglesia Evangélica del Ecuador ha tenido una silenciosa, pero activa y positiva participación en la sociedad, que ha propendido a cambios importantes a través del tiempo, como son:

(Poner aquí aportes de W. Crespo sobre lo que se ha dado en el Ecuador )

Durante las batallas que se dieron por la Independencia, la presencia del protestantismo en el Ecuador también se evidenció, cuando las tropas lideradas por Simón Bolívar tuvieron el aporte de Protestantes Evangélicos Ingleses -miembros del famoso Escuadrón “El Albión”- al mando del comandante John Mackintosh, que colaboraron en las luchas independentistas de nuestra nación.

Desde el nacimiento de la República, hubieron aportes importantes en materia político-religiosa como es el caso del Presidente Vicente Rocafuerte, quien fiel a sus convicciones liberales y cristianas, procuró atender las más caras necesidades del pueblo ecuatoriano, en su mayoría muy necesitado incluso de educación.

Respecto de este último tema, la labor educativa la llevó a cabo con el Pastor Metodista Isaac Wheelwright, lo que demuestra que siempre los Protestantes Evangélicos hemos participado de los grandes programas de desarrollo de la nación.

Otro hecho de trascendencia de la presencia evangélica en la vida socio-política del Ecuador en esos tiempos, es aquél que tiene que ver con la época de las luchas liberales dirigidas por el General Eloy Alfaro, donde entre sus capitanes resalta la presencia del pastor evangélico Zoilo Irigoyen, quien además fue nombrado como el Primer Capellán Protestante en el Ejército Nacional.

Un hito importante en la relación Estado – Protestantismo en el Ecuador constituyó el triunfo liberal de 1895, pues permitió la apertura para que de manera permanente se establezcan las primeras misiones en nuestro país, que ayudaron a su vez a establecer la educación laica en el Ecuador, pues fueron los misioneros evangélicos metodistas quienes durante la administración del General Eloy Alfaro y, concretamente, el 14 de febrero de 1901 inauguraron dos escuelas normales en Quito, la una para varones y la otra para mujeres, mismas que posteriormente llevarían los nombres de : Juan Montalvo y Manuela Cañizares.

La labor de estos misioneros, se empezó a ver al poco tiempo, cuando el Ministro de Educación del Gobierno Liberal daba el siguiente informe al Congreso en el año 1906:

“Os diré algo de los Institutos Normales. Estos establecimientos de reciente instalación entre nosotros y que fueran tan desprestigiados y objeto de tan ruda oposición por parte de quienes sólo viven del pasado y de todo un séquito de rancias preocupaciones, van respondiendo con creces a los afanes y desvelos que el Gobierno ha puesto en ellos. Y tal resultado es tanto o más consolador, cuanto que, es la mujer ecuatoriana la que más prontos beneficios ha recibido de tan salvadora institución. Del Instituto Normal de Señoritas dirigido por profesores americanos, ha salido ya una pléyade de normalistas que han ido a difundir la enseñanza moderna en Tulcán, Loja y Guano, y que en breve irán a todas las provincias, de donde las solicitan con insistencia”. (bibliografía)

Una de las consecuencias relevantes desde esas fechas es que “de allí en adelante las misiones e iglesias evangélicas formarían parte integral de la vida del país”.

Posteriormente, desde la muerte de Eloy Alfaro en 1912 hasta la finalización de la Segunda Guerra Mundial en 1945, se dio un lento avance en la consolidación de la Iglesia Evangélica, sin embargo de lo cual se concretaron aspectos como los siguientes:

§ Establecimiento de misiones médicas y centros de educación entre los indígenas de la Sierra (especialmente en Colta y Otavalo) y del Oriente Ecuatoriano.

§ Creación y establecimiento del ministerio radial HCJB La Voz de los Andes el 25 de diciembre de 1931, es decir hace 76 años, misión que propició la preservación del idioma quechua, al considerar desde el principio programas en ese idioma.

Varios Evangélicos y, especialmente el Dr. Washington Padilla, han reconocido que a 1945, “el protestantismo ya no era una planta extraña sino un árbol que había echado raíces en suelo ecuatoriano y empezaba a madurar…”. (Bibliografía)

A partir de 1945, año en el que se estableció la primera Iglesia Evangélica Ecuatoriana “Alianza Cristiana y Misionera” el Movimiento Protestante se ha fortalecido y expandido, y ha medida que lo ha hecho ha ido estableciendo organizaciones e instancias de servicio que han ido respondiendo a algunas necesidades de una parte de la población (que al comienzo era pequeña, pero que a medida del desarrollo de la Iglesia Evangélica se ha ido incrementando hasta llegar a niveles importantes): educación, medicina, salubridad, medios de comunicación, medios de transporte, auxilio a damnificados de catástrofes naturales, preservación de los idiomas y elementos de las culturas indígenas, trabajo en cárceles, orfelinatos, ancianatos, capacitación agropecuaria, desarrollo comunal, consejería familiar, trabajo en el censo de personas necesitadas para el bono solidario (1998)

Sobre la base de este trabajo, la población evangélica solamente, no todo el Protestantismo ni peor otros cultos no cristianos, ha crecido a cerca de los dos millones de miembros activos, según un estudio de la Revista Vistazo.(bibliografía)

En concordancia, dentro de este breve análisis que, de ser requerido podría desarrollarse más en detalle, hemos querido resaltar “el no poco aporte que la Iglesia Evangélica ha realizado a favor de la Nación”, y el compromiso que tenemos de seguir trabajando con más ahínco y unidad que nunca, con la finalidad de presentar al inmenso pueblo necesitado del Ecuador, esa fe inquebrantable que mira con esperanza el establecimiento de un mundo diferente prometido por Dios, en la persona de su Hijo Amado Jesucristo, en el que no haya muerte, necesidad, injusticia, corrupción etc.

Postura de la Iglesia Evangélica frente al Estado Ecuatoriano

Para cumplir con el objetivo antes mencionado, es importante que el Estado Ecuatoriano y, básicamente su Gobierno, comprenda que tiene que brindar las herramientas necesarias y suficientes para que se propicie un ambiente de igualdad y paz.

Frente a esto, justamente el Arzobispo Católico Celestino Migliore –observador permanente de la Santa Sede ante Naciones Unidas- señaló que las limitaciones a la libertad religiosa presentes todavía hoy en varios países son para la Santa Sede un síntoma de la falta de paz. Esta aseveración la hizo el 30 de octubre de 2007 con motivo de la 62ª. Asamblea General de la Organización Internacional sobre la Cultura de la Paz.

El derecho a la libertad religiosa, explicó, “no puede ser sujeto al capricho humano. Las dificultades que muchos seguidores de varias religiones encuentran todavía frecuentemente al ejercer libremente el propio derecho a la libertad religiosa, son un síntoma alarmante de la falta de paz” denunció. “No sólo son obstáculos en el ejercicio público de este derecho –añadió-; en algunos lugares son perseguidos y sujetos a violencias” concluyó.

Igualmente, el Filósofo y Sacerdote Suizo Martin Rhonheimer, profesor de Ética y Filosofía Política en la Universidad de la Santa Cruz (Roma), miembro del Consejo Editorial del American Journal of Jurisprudence y de la Academia Pontificia de Santo Tomás, manifestó recientemente ante el IESE (Instituto de Estudios Sociales de Madrid) lo siguiente: “ Una sociedad verdaderamente cristiana tiene que ser compatible con un Estado Laico, con una cultura política que respete la libertad, también y en primer lugar la libertad religiosa, que mantenga los logros de la modernidad, la democracia occidental que llamamos no-plebiscitaria, una democracia limitada, domada por los derechos constitucionales, porque los derechos humanos limitan la soberanía del pueblo, son estándares de derecho natural que indican que la mayoría no es el último criterio. La democracia no es solo poder votar, es una cultura política compleja que incluye la libertad, la competencia, los partidos, los derechos, la independencia judicial, un logro que hay que defender también contra la cultura islámica, que no reconoce la independencia y la separación”. (fecha y bibliografía)

De conformidad con la declaración de los derechos humanos se garantiza la libertad de culto de la siguiente manera:

“La libertad de culto es una libertad que refiere a la opción de cada ser humano de elegir libremente su religión, de no elegir ninguna (irreligión) o de no creer o validar la existencia de un Dios (ateismo y agnosticismo) y poder ejercer dicha creencia, sin ser víctima de opresión, discriminación o intento de cambiarla “.

En las democracias modernas generalmente el Estado garantiza la libertad religiosa a todos sus ciudadanos, pero en la práctica la elección del credo está dada generalmente por costumbres familiares y sociales, asociándose frecuentemente ciertas sociedades a ciertas religiones. Además las situaciones de discriminación religiosa siguen siendo muy frecuentes en distintas partes del mundo registrándose casos de intolerancia, preferencia de una religión por sobre otras y persecución a ciertos credos.

Hasta el Siglo XX algunos estados empezaron a adoptar medidas del derecho internacional por las que se declaraba libertad de culto, además de proclamar la separación de Estado e Iglesia. Sin embargo estos cambios se han venido dando de manera gradual y en algunos casos condicionados, por lo que en la actualidad existen algunos países en Latinoamérica que adoptan el catolicismo como religión oficial.

También ha habido casos de persecuciones religiosas desde la época de la independencia. Uno de los momentos más álgidos ocurrió en México a partir de 1926 bajo el Presidente Plutarco Elías Calle, en que se prohibió el culto católico y se persiguió a los fieles católicos con diversas medidas. Estas leyes contaban con el rechazo popular, y después de diversos intentos pacíficos de solución y varias muertes violentas por el fanatismo anticlerical, se produjo un levantamiento popular, conocido como guerra cristera. Sólo hasta 1992 fue que la tolerancia se introdujo en las leyes mexicanas, adecuándose al derecho internacional en materia de libertad religiosa.

Otra situación de restricción grave de la libertad religiosa se ha dado en Cuba desde 1960. Igualmente en Nicaragua durante los años en que estuvo en el poder el Frente Sandinista de Liberación Nacional, hubo graves denuncias de atentados contra la libertad religiosa.

Como colorario de esto, a continuación presentamos ante el Gobierno Constitucional del Ecuador presidido por el Eco. Rafael Correa Delgado, y ante la Asamblea Nacional Constituyente presidida por el Economista Alberto Acosta, un triple cuadro de estamentos jurídicos de los países latinoamericanos, frente a la libertad de cultos:

Libertad sin restricciones:

Países iberoamericanos cuya constitución declara una total separación del estado y la iglesia declarando la libertad de culto sin restricciones ni privilegios para un culto en particular.

Estatus especial:

Países iberoamericanos cuya constitución declara la libertad de culto pero confiere un estatus especial a la iglesia católica que no dan a otras religiones, en algunos casos se relaciona con sustento económico y en otros con privilegios jurídicos o ambos.

Religión Oficial:

Países iberoamericanos cuya constitución respeta la libertad de cultos pero consagra al cristianismo de la iglesia católica como religión oficial del estado y le confiere un estatus especial así como beneficios jurídicos y económicos:

Restricciones a la libertad de culto:

(cita bibliográfica)

ECUADOR

En el caso Ecuatoriano, usted Señor Presidente, podrá darse cuenta a simple vista que nos encasillamos dentro del cuadro No. 2 en el cual se acepta una libertad de cultos pero brindando un status especial a la Iglesia Católica, basado en instrumentos jurídicos internacionales como es el caso del Modus Vivendi, de 1937, que crea ciertos privilegios de trato oficial, de beneficio económico y jurídico frente al resto de iglesias y/o cultos que coexisten en el Ecuador.

Nuestro interés como Iglesia Evangélica, es que el Estado Ecuatoriano iguale, frente a la ley, los derechos de todas las iglesias y cultos que se profesan en el Ecuador, que no es lo mismo que oponernos o confrontar con la Iglesia Católica, que en definitiva profesa también el cristianismo.

Es importante en este tema conocer que varios municipios del Ecuador, entre ellos el de Quito, han entregado a título de diferentes obras –privilegiadamente- muchos inmuebles a la Iglesia Católica, como comodatos en algunos casos y en otros como donaciones.

Instrumentos jurídicos que han regido los cultos en Ecuador

En Ecuador han existido los siguientes instrumentos jurídicos para regularizar la situación de cultos:

  • Desde la primera Constitución de 1830, se declaró que el Estado Ecuatoriano es Católico.

  • El Concordato, instrumento jurídico internacional, suscrito durante el Gobierno de Gabriel García Moreno, entre el Gobierno del Ecuador y la Santa Sede (1861). Mediante el mismo se declaró oficialmente a la Iglesia Católica como la del Estado Ecuatoriano, brindándole toda clase de privilegios. Este instrumento no rige más en el país.

  • Fruto de la Revolución Liberal presidida por el General Eloy Alfaro, se declaró al Ecuador como un Estado laico, lo que trajo las mejoras educativas que en este mismo documento hemos señalado anteriormente, dando lugar además a que la mujer se incorpore al sistema productivo nacional y también dando apertura para que en 1904 se cree un tercer instrumento jurídico que contrastaba totalmente con el anterior: la Ley de Cultos” que no ha sido derogada hasta el día de hoy.

  • Valiéndose de un nuevo Gobierno de tinte Conservador, el del Ingeniero Federico Páez - encargado del poder – y mientras fungía como Arzobispo de Quito Carlos María De la Torre, quien había comenzado tiempo atrás cuando era Obispo de Guayaquil, una abierta campaña en contra del Estado laico, se consigue por parte de los influyente sectores de la Iglesia Católica un nuevo instrumento internacional llamado “Modus Vivendi” suscrito entre el Estado Ecuatoriano y la Santa Sede, que reestablece privilegios para dicha iglesia, tanto en lo formal, institucional, oficial y económico (1937); y, ( Aclarar lo del decreto 212 de 1937 que establece una Ley de Culto).

  • Dos días antes de la caída del Gobierno del Presidente Jamil Mahuad se promulgó en el Registro Oficial respectivo, otro instrumento jurídico denominado Reglamento de Cultos, esto es Enero del 2000, a través del cual se esgrimieron una serie de requisitos que las diferentes Iglesias y cultos del Ecuador debían cumplir ante el Gobierno Ecuatoriano a través del Ministerio de Gobierno, requisitos que tampoco se obligan su cumplimiento, por igual, a la Iglesia Católica.

Señores Presidente Constitucional de la República del Ecuador y Presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, con la coexistencia de estos instrumentos jurídicos no se ha conseguido sino que –al no estar claro el estamento jurídico en el que nos movemos a este respecto- sigan siendo los privilegios los que prevalezcan finalmente, pues desde su suscripción, ha querido dársele al “Modus Vivendi” la condición de nueva “Ley de Cultos” en abierta distorsión histórica, toda vez que la libertad religiosa en Ecuador existe desde 1904, y pese a furibundos intentos del Cardenal Carlos María De la Torre (1953) y durante el Gobierno del Dr. Ponce (1956), para que se aboliera el laicismo, frente a largos debates en el seno del Congreso Nacional, ni el Presidente de la República ni el Cardenal Arzobispo lograron la reversión de tan trascendental conquista democrática.

Su Gobierno señor Presidente de la República, Economista Rafael Correa, y el poder de la Asamblea Constituyente, responden al Estado Laico, remitiéndonos para ello a sus propias declaraciones en la campaña electoral última (Asamblea Constituyente), donde lo ha ratificado. Igualmente, de manera pública usted se ha identificado plenamente con las conquistas que la Revolución Liberal presidida por el General Eloy Alfaro trajo de beneficio para el país, entre ellas el laicismo, por lo que hoy es vital mantener la coherencia de un Gobierno como el de “la Revolución Ciudadana”, al seguir sembrando vientos de cambio que beneficien realmente al país y traigan paz basada en la justicia, la libertad y la igualdad. Todo esto se sintetiza en una frase: libertad religiosa o de cultos. (NOTA PARA REVISAR)

CHILE

Países Latinoamericanos como Chile, con Gobierno Socialista, han abierto espacios importantes para que la Iglesia Evangélica amén de otros cultos o iglesias, puedan hacer uso de una verdadera “libertad religiosa”. Me remito a la importante reunión denominada “Te Deum Evangélico” convocado por la Unión de Iglesias Evangélicas de Chile (2006) donde los pastores elevaron peticiones de diverso orden a la Presidenta de la República Michelle Bachelet, y particularmente: “ Antonio Leal, Presidente de la Unión de Iglesias Evangélicas de Chile, junto con reiterar su apoyo y compromiso con la mandataria en temas de delincuencia, empleo, vivienda, educación y medio ambiente, solicitaron una mayor presencia en el quehacer gubernamental. Igualmente destacó la importancia que tiene para el mundo evangélico “lograr hacer verdad” la ley de cultos, promulgada por el ex Presidente Ricardo Lagos. “Yo recojo el llamado para que los evangélicos estén en función de lo que es la ley de culto, presentes en las escuelas, en los hospitales, en las cárceles, en los regimientos, en todos los lugares, con los mismos derechos que el resto de las creencias que existen en nuestro país”, recalcó.

ATACAMA

Igualmente, con fecha 17 de agosto de 2007, se llevó a cabo una reunión del mundo evangélico y el Gobierno de San Pedro de Atacama, al Norte de Chile, contando para el efecto con la participación de pastores, pastoras y fieles del mundo evangélico de la región de Atacama, con la finalidad de llevar adelante una nueva jornada de diálogos participativos, referida ante todo a la Ley de Culto.

En la jornada pionera en Chile, en cuanto a poner en la palestra el tema de la Ley de Culto, se dieron a conocer básicamente cuatro propuestas frente a la realidad que enfrenta actualmente el mundo evangélico. La primera de ellas es la introducción de la religión evangélica en las aulas de clase, esto es con el fin de colaborar en la formación moral de los estudiantes. Otro punto abordado fue la asistencia espiritual en cárceles, hospitales, Fuerzas Armadas y de Orden y Seguridad. También se analizaron las dificultades para obtener personería jurídica de derecho público y privado. El cuarto y más sensible punto, estuvo referido a la problemática de la discriminación.

En la reunión participó el Senador Ricardo Núñez, quien fue uno de los impulsores de la Ley de Culto en la región.

Al finalizar el encuentro, el Subsecretario General de Gobierno, Augusto Prado, valoró la iniciativa y apoyó la realización de estas jornadas de diálogo ciudadano, expresando que “es política de gobierno no sólo abrir los espacios que sean necesarios a las diversas creencias que se profesan en nuestro país, sino, de manera más integral aún, garantizar la expresión y el respeto a la diversidad que nos enriquece social y culturalmente como país”.

REPUBLICA DOMINICANA

Finalmente en relación al tema, es importante recalcar que en República Dominicana también se viene discutiendo respecto a la necesidad de convivir en un estado de igualdad y sin discriminación. Para el abogado José Luis Taveras las confesiones religiosas deben convivir bajo ese estado, ideal que no es posible mientras existan privilegios de una iglesia específica sobre las demás ante el Estado, como lo establece el Concordato firmado entre el Gobierno Dominicano y la Iglesia Católica.

Taberas, quien participó como orador invitado en una actividad organizada por la Red Dominicana de Abogados Cristianos (4 de enero del 2007) afirmó que para este fin no es suficiente con definir aspectos relativos a la libertad de cultos en una Reforma Constitucional, sino que debe crearse una ley que regule la relación entre el Estado y las iglesias.

“Esta ley no sería con el propósito de compartir privilegios con la Iglesia Católica sino para crear un escenario de equilibrio”.

El Concordato de República Dominicana (1954) firmado durante la dictadura de Rafael L. Trujillo, confiere a la iglesia católica el status de religión oficial, y le concede prerrogativas como exoneraciones aduanales, no pago de impuestos y el regimiento de capellanías eclesiales en las instituciones castrences.

La Red de Abogados Cristianos de República Dominicana considera que las iglesias deben ser independientes del Estado. “Una confesión religiosa no debe confundirse con el Gobierno. Si la iglesia es parte del Estado, el pueblo se queda desprotegido”, sostuvo.

Aseguró que el papel de los cristianos es estar de lado del pueblo y si las instituciones que lo agrupan (iglesias) son privilegiadas por el Gobierno, cuando este abuse de los ciudadanos la Iglesia no podría asumir una defensa íntegra.

Dijo que lo que se propugna es porque se construya un plano de igualdad el cual, aseguró, no existe porque lo que hay “es un escenario desequilibrado donde se mantiene la exclusión de las demás iglesias frente a una”.

Señor Presidente Constitucional de la República y señor Presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, es vital tener claro que la piedra angular de

la democracia es la libertad de culto. Para florecer, esa libertad debe incluir la tolerancia de creencias distintas. Es una de las grandes paradojas que, mientras las religiones actúan como fuerzas fundamentales para el respeto mutuo y la paz, un porcentaje significativo de la agitación mundial se crea por la intolerancia profundamente arraigada hacia otros credos y prácticas.

Como resultado, la religión hoy en día está sujeta a mucha discusión y consideración crítica. Aun así, en ningún momento ha sido más importante su influencia civilizadora. Vivimos en un mundo donde muchas soluciones presentadas para remediar los problemas apremiantes del mundo ignoran la naturaleza espiritual de la humanidad. La explosión de intolerancia, el azote del consumo de drogas, los males crecientes del analfabetismo, el crimen y la inmoralidad, el rápido aumento del terrorismo y el conflicto internacional demuestran la inutilidad de las soluciones puramente científicas.

Las organizaciones religiosas, por lo tanto, tienen una contribución muy importante que hacer para resolver los problemas de la sociedad. En efecto, las iglesias Cristiano Evangélicas o Protestantes de todo el mundo sostienen que la reafirmación de la primacía del espíritu humano generará un resurgimiento en nuestra civilización.

Los instrumentos de los derechos humanos internacionales, como la Convención Europea de Derechos Humanos y el Documento Concluyente de la Conferencia de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa de 1989, declaran que cada persona tiene el derecho a expresar, practicar y profesar sus creencias religiosas. Esa libertad incluye el derecho de poseer las escrituras y textos de la propia religión, de celebrar oficios religiosos y criar a sus hijos en el pensamiento religioso propia, sin interferir con la elección religiosa al alcanzar la madurez.

Con este fin, durante cinco décadas la Iglesia y sus miembros se han dedicado a la causa de la libertad de culto en todo el mundo. Han ayudado a investigar y exponer la discriminación de organismos gubernamentales contra una gran variedad de organizaciones religiosas, incluyendo movimientos cristianos.

Durante los días 3 a 5 de Julio de 2003, bajo el desafiante lema de “Las Iglesias Evangélicas como reservas éticas y morales”, se reunieron aquí cerca de 100 líderes evangélicos convocados por el Consejo de Pueblos Indígenas Evangélicos del Ecuador (FEINE) y la Confraternidad Evangélica Ecuatoriana (CEE).

El foro constituyó una oportunidad para “asumir las responsabilidades sociales y vivir la vida del Espíritu” pues el pueblo evangélico está llamado a rescatar los valores éticos como fundamento de la sociedad.

El foro declaró también que en el contexto ecuatoriano “se vuelve urgente la necesidad de proponer e implementar iniciativas pastorales viables. Cada día se hace más necesario que las iglesias evangélicas sean productoras de cambios, más que productoras de impactos”

Frente a esta situación, se analizó la realidad del país que, a la fecha, evidenciaba pobreza y migración, que provocan el abandono de hijos e hijas y la bigamia; la delincuencia y la inseguridad ciudadana; el racismo y el regionalismo; la cultura del “no pago”, que sustenta la impunidad; y el incumplimiento de los deberes, tanto en ámbitos estatales como privados.

Estos problemas, luego de cinco años de esta reunión, están mas vigentes que nunca, por lo que se hace necesario que el Estado permita que la Iglesia Evangélica se inserte en las actividades públicas y sociales, como un reconocimiento al aporte que se ha demostrado ha dado en diversos aspectos del convivir de la Nación, así como del crecimiento que por este mismo aspecto tiene actualmente al representar a más de dos millones de ecuatorianos.

Benito Juárez decía que “el respeto al derecho ajeno es la paz”, por lo que se hace imprescindible pasar en el Ecuador “de la tolerancia” al “verdadero respeto de los derechos de todos”.

Preocupaciones frente a ciertas decisiones a tomarse por parte de la Asamblea Nacional Constituyente

La Iglesia Cristiano Evangélica del Ecuador ve con mucha preocupación temas como el aborto, el matrimonio homosexual, la familia.

La preocupación nace de declaraciones que durante la campaña electoral última hicieron varios connotados representantes de “Alianza País”, respecto a la aprobación de ciertas formas de aborto, aprobación del matrimonio homosexual (asunto que incluso se encuentra recogido en el documento preparado por el Conesup), temas que en nuestro criterio atentan definitivamente contra la Familia, que es la base de la sociedad.

Entre las cosas más fantásticas de este mundo destaca la diferencia entre un hombre y una mujer, siendo esta complementariedad natural entre lo masculino y lo femenino regla básica de la vida. Un sabio escribió alguna vez “ que el amor nunca pasa y si pasa no es amor”. El compromiso matrimonial hace justicia a este amor.

La esponsalidad conlleva tareas y responsabilidades primordiales como la educación de los propios hijos. Esta realidad requiere de una relación exclusiva de fidelidad. Amor esponsal y fidelidad son dos caras de una misma moneda, donde el lecho matrimonial se convierte en un verdadero altar.

La familia, con sus roces, precariedades y ajetreos diarios, es el único lugar donde el hombre puede llevar a cabo su vocación al amor.

Por ello, el reventar el sentido de sexualidad natural y de la familia, legitimando prácticas anti natura, no es lo deseable en ninguna sociedad responsable del orbe. No puede constituir sinónimo de avance y modernidad aprobar extremos como “el aborto” y “el matrimonio homosexual”, que en alguna medida constituyen verdaderos delitos contra la vida.

Cada vez más, las leyes sobre homosexualidad están creando conflictos para los cristianos que quieren seguir su conciencia. Hace poco, una pareja cristiana de Inglaterra se vio forzada a retirar su solicitud para ser padres adoptivos porque no estaban preparados para promover la homosexualidad –como igual- a la heterosexualidad. Nos referimos a Vincent Matherick y su esposa Pauline quienes están registrados como padres adoptivos en el Condado de Somerset. También son ministros de la Iglesia Cristiana de South Chard. Hace poco las autoridades les informaron que deben obedecer a las leyes que les exigen que traten la homosexualidad como igual a la heterosexualidad.

Es deber del Estado y su Gobierno crear las herramientas seguras y necesarias para que cada matrimonio construya la empresa más importante en la vida de un hombre y una mujer: UN MATRIMONIO EXITOSO, que se logrará a través de los cambios y propósitos personales y de pareja, basados en los principios del evangelio redimidor de Jesucristo.

Esperemos señores Presidente Constitucional de la República del Ecuador y Presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, que no lleguemos a extremos como los que acabamos de referir en nuestra Nación, que por lo demás atenta contra el derecho a la libertad de conciencia. Los principios cristianos no son motivo de renunciamiento, y no lo vamos a hacer, por lo que es importante que ustedes, las mas altas autoridades del país a quienes consideramos y respetamos, comprendan que deben tomar la mas sabia decisión respecto de los temas que acabamos de tratar, por ser un problema de principios, valores y conciencia irrenunciables, para quienes intentamos llevar una vida de conformidad con los mismos.

Respetamos al ser humano y su libre albedrío; sin embargo, no podemos llegar a legitimar relaciones contra natura, a título de tolerancia social, pues mañana “por tolerancia” nos veremos avocados a legitimar otro tipo de situaciones anormales como: la drogadicción, el robo, la corrupción, el matar etc.

Ética, según el diccionario, es la parte de la filosofía que trata sobre la moral y las obligaciones de los seres humanos en relación a sus congéneres.

La Ética tiene que ver con los deberes y valores que nos hacen convivir en sociedad.

Generalmente los valores se adquieren en los primeros años de vida a través de la familia: el respeto, la responsabilidad, la disciplina, la perseverancia, la solidaridad, la justicia, la honradez, la tolerancia, etc.; se aprenden de la madre, del padre, de los abuelos, en el seno del hogar, de la familia, que como se sabe es el núcleo de la sociedad y por el cual debemos esforzarnos en virtud de preservar la razón de la vida. Y los valores eternos del Reino de Dios, bíblicos, inmutables, son los que han dado desde el génesis de la humanidad el propósito y sentido a la familia.

Pero cuando esa axiología embrionaria no existe o se ha debilitado, viene la descomposición estructural que da paso a las conductas desviadas, la falta de ética y la corrupción que casi siempre aparecen acompañadas por la comisión de delitos.

No obstante podría pensarse que la falta de ética o sea el irrespeto a los valores, es privativo de los estratos más bajos del convivir social, pero no, y por lo mismo, el Estado Ecuatoriano se ha visto obligado a crear una Comisión Cívica de Control de la Corrupción, como medida para asegurar el estricto y oportuno cumplimiento de la ley, previniendo, detectando y sancionando la corrupción de los servidores públicos. Sin embargo creemos que esta no es la solución, porque talvez algún momento habrá que crear otra Institución para que controle a los controladores y así sucesivamente.

La experiencia nos ha demostrado en los últimos tiempos la suprema necesidad de profundizar en aspectos educativos, cambiar la visión de la educación en el país, reeducar a personas maduras en principios y valores y con el testimonio de aquellos que hemos logrado resistir a la tentación para pasar a la acción; y para ello no podemos dejar de observar aquellos preceptos contenidos en el Libro de libros, La Biblia, ya que como reza el dicho popular, en arca abierta hasta el justo peca, y la tentación llega, seduce y corrompe, sobre todo cuando se trata de fondos públicos o las coimas, que han sido la perdición de tantos funcionarios y empleados públicos, quienes no han guardado la debida temperancia cuando de caudales ajenos se trata.

Por ello, en este momento de confusión nacional, creada por la corrupción generalizada, en lo público y en lo privado, consideramos que la Iglesia Cristiano Evangélica del Ecuador, monolítica e históricamente unida, constituye una reserva moral que pudiera colaborar, desde fuera, con su Gobierno señor Presidente y con el Estado Ecuatoriano, levantando su voz orientadora, así como también participando en programas educativos, sociales, de salud etc. en que fuéramos convocados. Para ello contamos con pastores y líderes capacitados en las diferente áreas, así como con instituciones y ong´s que pueden prestar su contingente en lo que fuere menester.

Nuestra Propuesta Final

Buscando aportar a favor de la paz, característica del pueblo cristiano, anhelamos que el Gobierno Nacional y la Asamblea Nacional Constituyente accedan respecto de las siguientes peticiones:

1. Que la nueva Constitución recoja el sentir mayoritario del pueblo ecuatoriano al separar definitivamente Estado de Iglesia, asunto que posteriormente deberá extenderse a otros estamentos legales que pudieran impedir el cumplimiento del objetivo planteado, entendiendo que el Ecuador se proclama como Estado laico, donde ninguna religión es o puede considerarse la del Estado.

2. Mantener en la nueva Constitución, el principio de igualdad jurídica ante la ley consagrado en la Constitución vigente (1998), y particularmente el numeral 3 del art. 23, extendiéndose este artículo también a las Iglesias, entendiéndose por tal “que el Estado reconoce la igualdad jurídica de todas las religiones que hayan sido establecidas conforme a lo dispuesto en la ley, sin distingos de ninguna especie respecto de la tramitación y cumplimiento de requisitos para obtener personería jurídica, obligaciones que deben cumplirse ante el Estado Ecuatoriano, y todo aquello que se entenderá necesario para que cada iglesia y sus denominaciones, puedan funcionar legal, normal y regularmente dentro del territorio nacional, con la única condición de que no atente contra la fe, la moral pública y la ética”.

3. La nueva Constitución debería declarar que no se permitirá ningún tipo de privilegio de una iglesia respecto de otras, a título de costumbre general o práctica, que diere lugar a diferenciaciones.

4. Que se mantenga vigente en la nueva Constitución, los derechos civiles contemplados en los numerales 11 y 21, del art. 23 de la actual Constitución, que tiene que ver con la libertad de conciencia y derecho a guardar reserva sobre sus convicciones políticas y religiosas.

5. Que se mantenga y fortalezca la disposición de reconocer y proteger la familia, como célula fundamental de la sociedad, de conformidad con lo que reza en el art. 37 de la actual Constitución Política del Estado, complementada por el art. 38 actual vigente, que habla de “unidad estable y monogámica de un hombre y de una mujer”. Por tanto declaramos nuestra oposición a que se quiera establecer el párrafo que añade el CONESUP en su proyecto de Constitución, hoy en manos de la Asamblea Constituyente, que dice lo siguiente: “ Unidad, estable y monogámica entre dos personas humanas”, lo cual implica que podrían ser personas del mismo sexo, a lo que nos hemos opuesto anteriormente y en este documento, con el suficiente sustento y respaldo.

Señores Presidente Constitucional de la República, Economista Rafael Correa y Presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Economista Alberto Acosta, solicitamos a Ustedes estudien esta nuestra propuesta para una mejor relación entre el Estado y la Iglesia, que nos permita participar en permanentes diálogos a favor de la nación toda.

Atentamente,










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